#apoyogestacionsubrogada

Ya hace un año que regresamos a España, entonces nuestro hijo tenía 6 meses recién cumplidos, veníamos de Tailandia, y estábamos deseosos de presentar a la familia a su nuevo integrante. Hoy, nuestro hijo ya tiene 18 meses.

En estos últimos 12 meses ha crecido muchísimo: ha aprendido a dormir la noche de un tirón, ya tiene dientes y come de todo (y todo le gusta!), ha aprendido a andar y a correr, nos imita en todo (lo bueno y lo malo), le encantan los animales y no deja de jugar con el gato y el perro, ya se hace entender y comienza a enlazar sus primeras palabras, …en definitiva, se nos está haciendo mayor. Disfrutamos al segundo de todo lo que hace, de todo lo que dice, para él es un descubrimiento constante, y para nosotros también lo es. Cada día que pasa nos reafirmamos más en que la mejor decisión fue la de ser padres, no esperar más y lanzarnos a la aventura de formar una familia, aunque tuviéramos que hacerlo a más de 10.000kms de casa.


Gracias a nuestra experiencia en Tailandia volvimos con grandes amigos para toda la vida, nuestra pequeña gran familia tailandesa con la que hemos compartido todo. En Tailandia está nuestro ángel, nuestra gestante, Nawarat, que nos ayudó a formar nuestra familia y que de inmediato pasó a ser parte de ella. Seguimos en contacto con Nawarat, nos mandamos fotografías y videos para que vea lo rápido que crece Chencho, y ella nos manda fotos de ella con sus hijos.
A la vez que nuestro peque ha ido creciendo, nuestro cuento de “Esperando a Pingüi” por fin vio la luz, gracias a la Editorial Chocolate, que se ha comprometido al 200% con el proyecto y con hacer llegar la historia, nuestra historia real, al máximo número de lectores posibles, hayan recurrido o no a la Gestación Subrogada, o a la ovodonación, porque “Esperando a Pingüi” es un cuento sobre diversidad familiar, sobre la importancia de revelar los orígenes, y sobre todo, es un cuento sobre el amor, y eso hace que sea útil para todos.

“Esperando a Pingüi” está traducido al tailandés, porque queríamos que nuestra gestante, Nawarat, pudiera leerlo. Sabemos que el cuento la ha gustado mucho, porque nos ha dicho que gracias al cuento puede explicar a sus hijos cómo nos ha ayudado a formar una familia. Nunca pensamos que “Esperando a Pingüi” podía estar enfocado a ayudar a las gestantes a contar su generosa acción a sus hijos y familia, pero así es y nos encanta.


También nació y está creciendo Surrofamily, una compañía basada en la cercanía y el trato personalizado a futuros padres, que como nosotros, se plantean la Gestación Subrogada para formar una familia.

El objetivo de Surrofamily no es otro que ayudar a formar familias gracias a la Gestación Subrogada, ya sea en México, Canadá, Ucrania o Georgia, porque no todos los futuros padres pueden acudir al mismo país (existen requisitos diferentes) y porque necesitan de la experiencia no sólo vivida con nuestro proceso, sino también la adquirida en la gestión de otros procesos en Tailandia, India, USA, México, Ucrania, Canadá y Georgia, y sobre todo, dar a los padres la flexibilidad de poder cambiar de país, o combinar agencias de gestantes, clínicas, abogados locales, agencias de donantes de óvulos, etc. Lo que necesiten y cuando lo necesiten, para que su proceso de Gestación Subrogada sea lo más perfecto posible.

El apoyo a nuestros padres es total, sin importar los horarios ni los festivos, porque cuando te asalta una duda, por pequeña que sea, necesitas la respuesta y el apoyo de quien te está acompañando en este viaje hacia la paternidad. Por eso ahora acompañamos a nuestros padres en su primer viaje al país elegido, para que no inicien solos este viaje lleno de dudas e incertidumbres, para que nos tengan lo más cerca posible y nos dejen ser partícipes con ellos de sus emociones en el camino a ser padres.

Estos últimos doce meses también han sido de lucha, una lucha para conseguir una regulación de la Gestación Subrogada en España. No somos partidarios de que se regule una Gestación Subrogada altruista, consideramos que la gestante se merece una compensación económica, al margen de los gastos propios del procedimiento, porque cede a los padres su capacidad de gestación durante 40 semanas, antepone nuestro hijo a todo lo demás, cuida de él y en ocasiones debe dejar de trabajar, o de conducir, o de lo que sea, siempre por el bien de nuestro hijo; y todo este esfuerzo se merece una compensación económica, de la misma manera que se compensa a un donante de esperma, o a una donante de óvulos, cuya dedicación y efectos son bastante menores. Nosotros abogamos más por una regulación similar a la existente en EEUU, donde además existan profesionales que ayuden a los padres a encontrar a su gestante ideal, porque no todo el mundo puede ser gestante, aún queriendo, y porque la relación entre la gestante, los padres y el hijo será para toda la vida, porque la gestante es una de las piezas más importantes en todo el proceso de la Gestación Subrogada y merece tener un trato preferente en el proceso.

Seguiremos contando nuestras experiencias, ayudando a crear a otros su familia gracias a la Gestación Subrogada, ayudando a contar los orígenes a nuestros hijos, ayudando a contar a las familias e hijos de las gestantes su generosa acción, y luchando por una regulación garantista de la Gestación Subrogada en España. Y lo mejor de todo es que no estamos solos, cada día hay más familias que dan su apoyo a la gestación subrogada:#apoyogestacionsubrogada

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